El programa de pausas activas, establece períodos de recuperación que siguen a los períodos de tensión de carácter físico y psicológico generados por el trabajo.
Los ejercicios tienen una duración entre 3 y 5 minutos y se deben realizar, a las 10:00 a.m. y a las 3:00 p.m.
A las dos horas de realizar una actividad repetitiva, el sistema intermuscular se fatiga.
¿Para qué sirven las pausas activas?
Prevenir trastornos osteo-musculares causados por los factores de riesgo de cargas estáticas y dinámicas como las posturas prolongadas y los movimientos repetitivos
Romper la monotonía laboral, disminuir los niveles de estrés ocupacional y propiciar la integración grupal
Tomar conciencia de que la salud integral es responsabilidad de cada individuo.
Practicar ejercicios para activar la circulación sanguínea contribuyendo a disminuir la fatiga física y mental e incrementar los niveles de productividad.
Es importante tener en cuenta
La respiración debe ser lo más profunda y rítmica posible.
Relájese.
Concéntrese en los músculos y articulaciones que va a estirar.
Sienta el estiramiento.
No debe existir dolor.
Realice ejercicios de calentamiento, antes del estiramiento.
Respiración
Sentarse confortablemente en una silla con la espalda alineada y los hombros relajados.
Colocar la palma de la mano derecha sobre el abdomen (al inhalar el abdomen se expande y el diafragma baja estimulando los órganos internos; y al exhalar el abdomen se contrae, subiendo el diafragma y estimulando por reflejo el corazón).
Ahora que sabes esto ya puedes empezar a realizar tus pausas activa, recuerda que no hay un límite para la cantidad de veces que desees hacerlas pero procura al menos 2 o 3 veces al día.
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